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DEMPEUS per la salut pública
En defensa del Sistema Nacional de Salut amb tot el seu caràcter assolit: públic, universal, de qualitat, integral, solidari i d' equitat garantida.

Categoria: Farmaindustria

16/03/2010 GMT 1

El gran error dels test del cáncer de próstata

collectiu @ 11:54

Su descubridor dice que es "caro y poco efectivo"

Desaconsejan el uso rutinario del test de cáncer de próstata



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Foto: PROSTATE-CANCER.ORG

   WASHINGTON, 12 Mar. (Reuters/EP) -  

   El profesor de la Universidad de Arizona Richard Ablin,  descubridor del análisis de antígeno prostático específico (PSA), asegura que este test, el más usado en el mundo para la detección del cáncer de próstata, es "demasiado caro y poco efectivo" para mantener su uso rutinario para toda la población masculina mayor de 50 años.  

   "Nunca soñé que este descubrimiento, que realicé hace cuatro décadas, iba a desatar un desastre para la salud pública impulsado por el ansia de ganancias", reconoció el profesor Ablin en un artículo publicado en el 'New York Times', en relación con el debate que se desarrolla en Estados Unidos sobre el uso de estos test.

   Para este experto, el análisis de PSA se ha convertido en un "desastre extremadamente costoso para la salud pública" en Estados Unidos, donde cambiar las indicaciones para su uso podría ahorrar muchos gastos, pues el coste anual de este examen es de al menos 2.177 millones de euros, unos 3.000 millones de dólares.

   "Como he intentado aclarar todos estos años, la prueba de PSA no puede detectar si una persona tiene cáncer de próstata y lo que es más importante, no puede distinguir entre dos tipos de cáncer de próstata el que puede provocar la muerte y el que no", explicó, añadiendo que este test "simplemente revela cuánto antígeno prostático hay en sangre".

   Según diversos estudios recientes citados por Ablin, la comunidad médica le está dando la espalda al análisis de PSA. Sin embargo, se sigue utilizando porque las farmacéuticas siguen vendiéndolos y los grupos de pacientes presionan para "tomar conciencia sobre el cáncer de próstata, alentando a los hombres a que se hagan los análisis".

   El especialista precisó que este examen sólo es pertinente en hombres que ya hayan sido sometidos a tratamiento por un cáncer de próstata y para aquellos con antecedentes familiares de este tipo de tumor. "El análisis no debería abarcar a toda la población masculina mayor de 50 años", sentenció.

   El cáncer de próstata es el segundo tumor más común en los hombres en todo el mundo, después del de pulmón y causa 254.000 muertes al año.

   La PSA es una proteína formada sólo por células prostáticas y sus niveles pueden dispararse cuando un tumor prolifera, pero también cuando la próstata se agranda naturalmente con la edad.

   Si el test de PSA sale alto, generalmente se realiza una biopsia, una muestra del tejido prostático que se extrae y se examina para detectar si existe un tumor.


Fuente: Europa Press

Notícia original en inglés: The New York Times

MEDICAMENTOS, PROPIEDAD INTELECTUAL Y ABUSOS DE PODER DEL MERCADO

collectiu @ 00:25

PATENTAR INVENTOS O INVENTAR PATENTES

    Por CARLOS M. CORREA en Le Monde Diplomatique en español de ENERO 2010 

    En Julio de 2009, la Comisión Europea publicó un informe tan esclarecedor como preocupante sobre los abusos en materia de competencia en el sector farmacéutico. La Investigación, que se suma a otras similares realizadas en Estados Unidos, es de gran interés para América Latina, ya que se centra en uno de los temas más controvertidos de los últimos veinte años: las patentes medicinales. Es necesario revisar los criterios de patentabilidad pues su uso excesivo basado en desarrollos carentes de todo mérito, no sólo afecta intereses comerciales, sino que atenta contra la vida y la salud de las personas. 

    patentar inventosLa Comisión Europea publicó recientemente el informe final de una minuciosa investigación sobre un tema que no sólo les preocupa a los europeos: el abuso dé las patentes medicinales con el fin de eliminar la competencia y mantener elevados los precios de los medicamentos (1). Este informe aparece casi seis años después de dos importantes informes de la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos sobre las mismas prácticas en ese país (2), y de la ejemplar sanción de esa misma comisión a una gran empresa farmacéutica, Bristol Myers Squibb, por engañar a la oficina de patentes y litigar con base en patentes inválidas (3).

    La relevancia del informe europeo para la situación argentina y de otros países de América Latina surge de inmediato. Las patentes medicinales han sido uno de los temas más controvertidos en los países de la región en los últimos veinte años. Argentina y Brasil sufrieron sanciones económicas de Estados Unidos, empeñado en satisfacer los intereses de sus empresas farmacéuticas.

    Hace dos años, Bristol Myers Squibb protagonizó en Argentina un episodio que bien le podría haber valido una sanción por "conducta anticompetitiva" en Europa o Estados Unidos: invocando una patente sobre el recubrimiento de una tableta al alcance de cualquier técnico farmacéutico (4), impidió al Ministerio de Salud la legítima adquisición de un producto esencial en la dosificación, etc. Podría pensarse a la luz de estos datos que hay una veintena o treintena de nuevas patentes medicinales por año. Grave error. Se presentan anualmente miles de solicitudes sobre productos farmacéuticos, y se conceden buena parte de ellas.

    Esta situación es consecuencia de dos fenómenos interrelacionados. Por una parte, las grandes empresas utilizan diversas estrategias de "patentamiento" para cerrarles el paso a los productores de genéricos.

     Éstas incluyen las llamadas estrategias de blanketing -cuyo fin es crear una "jungla" o "campo minado" con patentes sobre cada etapa de un procedimiento de fabricación -floodíng -consistente en obtener numerosas patente en tomo del mismo producto-, y fencing -cuyo objetivo es bloquearlas. Lineas de investigación en torno de productos protegidos- (5). Naturalmente, sólo las empresas que cuentan con grandes presupuestos para tramitar patentes y embarcarse en costosos litigios judiciales pueden hacer uso de estas estrategias. 

    Por otra parte, desde la década de 1980 muchas oficinas de patentes han relajado los criterios de "patentabilidad" que aplican, En varios países, esas oficinas ha caído en una suerte de "clientelismo". Consideran que el solicitante de una patente es un "cliente" al que hay que servir para que obtenga una patente lo más rápido y al menor coste posible. Olvidan así que su misión principal es proteger al público de apropiaciones indebidas de conocimientos que están, y deben permanecer, en el dominio público. Como recordó la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos que estudió los efectos de las patentes sobre la competencia en ese país, es necesario que la oficina de patentes "funcione como un ente dedicado a la protección del interés público, y no como un sirviente' de los solicitantes de patentes" (6).

    A este respecto, el informe europeo observa lo siguiente: "Una estrategia comúnmente aplicada es la de presentar numerosas solicitudes para el mismo medicamento (lo que forma los denominados 'racimos de patentes* o 'marañas de patentes'). Los documentos reunidos durante el transcurso de la investigación confirman que un importante objetivo de este sistema es demorar o bloquear la entrada de los medicamentos genéricos en el mercado." A este respecto, la investigación indica que ciertos medicamentos están protegidos por cerca de 100 familias de patentes que pertenecen a productos específicos, lo cual puede dar lugar a hasta 1.300 patentes y/o solicitudes de patente en trámite en todos los países miembros. A pesar del menor número de familias subyacentes de patentes basadas en solicitudes presentadas ante la OEP (Oficina Europea de Patentes), desde una perspectiva comercial, quien desafíe la validez de una patente, en ausencia de una patente comunitaria, necesita analizar y posiblemente confrontar la suma de todas las patentes existentes y todas las solicitudes de patentes en trámite en los países miembros en los que la empresa genérica desee ingresar." Un elevado número de patentes y, en particular, de solicitudes de patentes en trámite (racimos de' patentes), puede generar incertidumbre en los competidores genéricos -lo cual afecta su capacidad de ingresar en el mercado-. Ciertas declaraciones incluidas en documentos internos recogidos en el contexto de la investigación del sector señalan que los titulares de las patentes son conscientes de que algunas de sus patentes pueden no ser consistentes".

    patentes

    Una consecuencia directa de la proliferación de patentes farmacéuticas es el incremento en el número de litigios dirigidos a hacer valer esas patentes con el fin de impedir el ingreso al mercado de los competidores genéricos. En América Latina, donde se ha observado un significativo aumento de la litigiosidad, este fenómeno ya es comprobable:

    El informe europeo comentado indica que para una muestra de 219 moléculas, se identificaron en el periodo 2000-2007:

    • 1 300 contactos y litigios extrajudiciales, incluyendo el envío de cartas advirtiendo que existía infracción de patentes;

    • 698 casos de litigios por patentes entre empresas "innovadoras" y genéricas.

    El referido informe destaca que el número de litigios se cuadruplicó entre 2000 y 2007; que las empresas genéricas ganaron el 62 de los 149 casos, y que la duración promedio de los procesos judiciales fue de 2,8 años, aunque varió considerablemente según el país miembro, de sólo seis meses hasta, a veces, seis años.

    El problema radica en que, mientras dura el litigio, la patente se presume válida y los actos de exclusión del mercado se encuentran legitimados por un título que sólo más tarde se anulará. Es decir, amparado en esa presunción, el titular de la patente puede escapar al pago de los daños y perjuicios que ordinariamente corresponderían cuando se bloquea la actividad industrial o comercial de un tercero. Como resultado, aquél no tiene ningún apuro en llegar a la sentencia definitiva, que puede terminar con su monopolio en el mercado.

    En América Latina, la duración promedio de un litigio de patentes será probablemente muy superior; hay casos en que han demorado ocho o más años. La demora en obtener una decisión definitiva puede verificarse incluso en países donde se considera que el sistema judicial es eficiente, sin importar cuan obvia sea la invención pretendidamente patentada. Un ejemplo ilustrativo es el de la patente US 5894079 concedida el 13 de abril de 1999 a Larry Proctor sobre una variedad del poroto (judía) de color amarillo obtenida por simple selección a partir de una bolsa de semillas compradas por el "inventor" en México. Nueve años fueron necesarios para lograr la cancelación de la patente, periodo durante el cual su titular impidió el ingreso del producto mexicano a Estados Unidos (sólo en el primer año, 22.000 agricultores mexicanos y sus familias perdieron un 90 de sus ingresos por exportación) (7) y demandó a agricultores estadounidenses por infracción de la patente sobre la variedad que Proctor había denominado, en honor a su esposa, "Enola" (8). Este ejemplo pone de manifiesto que no sólo en la industria farmacéutica se cuecen habas...

    Por este motivo reviste suma importancia la conducta de los jueces respecto de las medidas cautelares que pueden adoptar, a veces inaudita parte, es decir, sin la intervención de la parte demandada, para evitar la supuesta infracción de una patente. En Europa, como lo refleja el informe comentado, en la mayoría de los litigios la solicitud de la medida cautelar fue rechazada por el juez interviniente, y en el 46 de los casos en que fue concedida, la empresa genérica prevaleció judicialmente o pudo ingresar al mercado mediante algún tipo de acuerdo.

    En contraste, en algunos países latinoamericanos, como Argentina, la práctica judicial ha sido extremadamente generosa con los titulares de patentes, y se ha desentendido de la protección de los intereses legítimos de los competidores y los consumidores.

    Medidas cautelares con exclusión del mercado del presunto infractor se han concedido, sin audiencia previa de estos últimos, en la enorme mayoría de los casos en que tales medidas han sido solicitadas.

    Un ejemplo revelador es el ya citado caso de Bristol Myers Squibb en relación con la didadosina, en el que el juez argentino incluso omitió el requisito, impuesto por la ley, de requerir la opinión de un perito nombrado "de oficio" antes de conceder una medida tan drástica como lo es la lisa y clara exclusión del mercado del competidor.

    Naturalmente, el uso "estratégico" de las patentes para perturbar la competencia tiene un elevado coste pero no sólo para los destinatarios directos de esas prácticas (las empresas competidoras). También genera una pérdida directa para los pacientes y los sistemas de seguridad social, la que puede ser irreparable cuando la exclusión de la competencia impide el acceso a un medicamento crítico para la salud o la vida misma.

    El Informe de la Comisión Europea estimó en 3 000 millones de euros las pérdidas ocasionadas en el periodo investigado (2000-2007) por la demora en el ingreso de productos genéricos atribuibles al indebido uso de patentes. El informe observa que "las demoras son importantes dado que el precio de los productos genéricos al ingresar al mercado fue, en promedio, un 25 más bajo que el de los medicamentos originales antes de la pérdida de exclusividad.

    medicamentos genéricos y patentesTranscurridos dos años, el precio de los genéricos era, en promedio, un 40 más bajo que el precio de los originales.

    Además, los precios de los productos originales parecen disminuir a partir de la entrada de los genéricos. La participación de las empresas genéricas en el mercado (en términos de volumen) rondó el 30% a finales del primer año y el 45% después de dos años. En otras palabras, cualquier demora tendrá un impacto significativo en términos de costo/beneficio".

    No hay que olvidar, empero, que en los países europeos (y otros países desarrollados) la mayor parte o la totalidad del coste de un medicamento no lo paga el paciente, sino el sistema de segundad social. La situación en los países en desarrollo es muy distinta, prácticamente la inversa: atento a la insuficiente cobertura de los sistemas de seguridad social, la mayor parte de ese coste está a cargo del propio paciente.

    Ello significa que los pacientes de menores ingresos pueden verse completamente privados del medicamento que necesitan cuando se ejercitan los derechos de patente para excluir la competencia y los precios más bajos que la misma acarrea.

    No es ésta, empero, la única diferencia relevante entre países desarrollados y en desarrollo. La situación de estos últimos se agrava por la inexistencia o debilidad de las legislaciones de defensa de la competencia, como acontece en América Latina. En Estados Unidos, Europa y otros países desarrollados, las autoridades encargadas de defensa de la competencia cuentan con el marco normativo y la capacidad institucional para corregir los abusos en el ejercicio de derechos de patentes. El informe aquí comentado es una expresión clara de la capacidad de monitoreo de esas autoridades. En cambio, las autoridades latinoamericanas de defensa de la competencia tienen un pobre récord en el área de la propiedad intelectual, que ha sido motivo de intervención sólo excepcionalmente. Uno de los pocos ejemplos es la decisión de la Superintendencia para la Promoción y Protección de la Libre Competencia de Venezuela en el caso "Especialidades Dollder C.A., contra Laboratorios Wyeth S.A." (9). La empresa denunciada fue acusada de ejercer una práctica anticompetitiva por el envío de una carta intimidatoria para impedir la entrada al mercado de un productor competidor. Se trata de una práctica frecuente de los titulares de patentes, o aún de solicitudes de patentes no aprobadas, para atemorizar a potenciales competidores con la posibilidad de un litigio por infracción de patente. La autoridad venezolana estableció la existencia por parte de Laboratorios Wyeth S.A. de una obstaculización indebida a la entrada al mercado nacional de un medicamento, pretendiendo que detentaba el privilegio de la explotación exclusiva del principio activo (venlafaxina). Por lo tanto, el informe comentado debe ser considerado atentamente en América Latina. Pone en evidencia la profunda distorsión del sistema de patentes y la magnitud de los abusos que permite (10).

    Concebido para promover a innovación mediante una recompensa temporal a quienes la aportan, el sistema es hoy utilizado por grandes empresas como una herramienta comercial para excluir a la legítima competencia. Podría argumentarse que la posibilidad de solicitar y obtener la cancelación de una patente mal concedida es suficiente reaseguro para la sociedad de que las patentes no serian utilizadas de manera impropia. Sin embargo, para empresas pequeñas y medianas la amenaza de costosos y prolongados litigios es generalmente suficiente para que abandonen el mercado. Los Ministerios de Salud y otras organizaciones involucradas en la adquisición de medicamentos recurren a los productos "originales" cuando se enfrentan con una maraña de patentes que pueden bloquear la adquisición de productos genéricos a un menor precio. Ello, naturalmente, reduce el número de pacientes que pueden acceder al tratamiento respectivo.

    El abuso de patentes farmacéuticas no afecta sólo a intereses comerciales sino a la vida y a la salud de las personas. Es necesario, por lo tanto, que los gobiernos emprendan acciones decididas y coherentes frente a conductas claramente ilegales de empresas que más que patentar inventos, inventan patentes. Éstas deberían incluir, como mínimo:

    a) la definición de estándares de patentabilidad estrictos que impidan la concesión de patentes sobre "invenciones" triviales (11), y la disponibilidad de procedimientos efectivos de oposición a solicitudes de patentes;

    b) el establecimiento de procedimientos judiciales sumarios para la invalidación de patentes que comprometan la salud pública;

    c) la elaboración de pautas para la intervención de las autoridades de defensa de la competencia;

    d) capacitar e instruir a organismos públicos, incluyendo los Ministerios de Salud, para observar u oponerse a solicitudes de patentes o requerir la cancelación de patentes concedidas que restrinjan indebidamente la competencia en el mercado farmacéutico.

    Notas 

    (2) US FederaI Trade Comisión, “Generis Drugs Entry Prior to Patent Expiration”, FTC Study, julio de 2002; y “To promote innovation: The Proper Balance of Competition and PaTENT Law and Policy” octubre de 2003, www.ftc.gov  

    (4) Patente AR017747B1 sobre una “composición farmacéimca" de didanosina. La supuesta invención consiste en “perlas farmacéuticas” con un recubrimiento que permite liberar lentamente el ingrediente activo y, con ello, mitigar la acidez que éste provoca. La preparación de composiciones de este tipo es ampliamente conocida en la industria farmaceutica. La didanosina –que no fue inventada por Bristol Myers Squibb- ésta hace años fuera de patente, es decir, en el domino público.

    (5) Véase Ove Granstrand, The Economics and Management of intelctual Property. Towards Intelectual Capitalism, Edward Elgar, Northamton, 1999. 

    (6) USFederal Trade Commission, 2003, op, cit. pagina 14. 
     

    (8) US Court of Apples for the Federal Circuit 2008-1492. (Reexamination Nº90/005892). In re PODNERS. L.LC. (10 de Julio de 2009). disponible en: wwwx.cafc.uscourts.gov/opinions/08-1492.pdf “El fallo confirmó el relativo Standard de innovación que se aplica en Estados Unidos; hizo notar que “estar en venta, ser de uso publico o ser conocido o usado fuera de Estados Unidos” no eran condiciones suficientes para alcanzar el umbral de patentabilidada. 

    (9) Resolución Nº SPPLC/0076-06,Caracas, 26 de diciembre de 2006.                     

    (10)  Ignacio Ramomt, “Mafías farmacéutica", Le Monde diplomatique , en español, Septiembre de 2009. 

    (11)  Veáse Carlos Correa, “Guideslines for the Examination of Pharmaceutical Patents: Developing a Public Health Perspective” , WHO-lCTSO-UHCTAD, http://ictsd.org /downloads/2009/01/correa_patentability20guidelines.pdf 

    LMD EDICIÓN CONO SUR. CARLOS M. CORREA

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15/03/2010 GMT 1

La ministra de Sanidad y los medicamentos

collectiu @ 11:33

ENTREVISTA CON TRINIDAD JIMÉNEZ

Sanidad no prevé tocar el margen, el copago ni la financiación de fármacos

A la espera de que, al cierre de esta edición, se dé a conocer la fecha en la que tendrá lugar el próximo Consejo Interritorial de Sanidad centrado en la sostenibilidad del sistema (ver CF del 15-II-2010), la ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez, confirma, en una entrevista con CF, que las medidas que saldrán de su gabinete, y que expondrán ante los consejeros autonómicos, no se incluirá una modificación del copago, una reducción de márgenes ni una posible salida de medicamentos del sistema público de financiación.

Trinidad Jiménez"Puedo afirmar con toda claridad que no contemplamos ningún tipo de copago (refiriéndose a una modificación del actual) ni tampoco ningún medicamentazo" -término que utilizó el COF de Madrid al proponer hace dos semanas una salida de los fármacos de síntomas menores de la financiación en pro de mejorar la sostenibilidad del SNS (ver CF del 22-II-2010)-, señala la ministra.

"NO CABEN ESPECULACIONES"
En lo que respecta a un posible recorte del margen de beneficio de los distintos agentes, y especialmente del de la oficina de farmacia, Jiménez asegura que "no caben especulaciones en este sentido", ya que "la farmacia aporta al SNS una contribución relevante que hay que reconocer".

En este sentido, CF ya recogió la semana pasada las declaraciones del director general de Farmacia, Alfonso Jiménez, que señalaban que "no es momento de restringir la financiación ni de sacar medicamentos de ésta" y que "una bajada del margen como medida para garantizar la sostenibilidad estaría fuera de lugar".

De cara a las propuestas que llevará al próximo Consejo Interterritorial (CI), previsto para esta semana, Trinidad Jiménez pide "no adelantar ninguna por respeto a los consejeros", pero advierte de que "buscarán fortalecer la equidad, la calidad y la cohesión del sistema sanitario".

El liderazgo de Sanidad en materia de política sanitaria "no ofrece dudas"

Ante la pregunta de qué opina sobre la petición que hacen algunas autonomías de que debe ser Sanidad la que lidere las políticas sanitarias destinadas a la contención, su respuesta es clara: "Es lo que estamos haciendo, que no quepa la menor duda".

El debate sobre una supuesta falta de liderazgo desde Sanidad viene propiciado por el hecho de que, ante la actual situación económica, algunas comunidades estarían adoptando medidas independientes que podrían romper la unidad nacional del sistema sanitario en materia de prestación; una de esas medidas sería la salida de medicamentos de diagnóstico hospitalario del canal farmacéutico (que pasan en exclusiva al canal hospitalario) con el fin de contener el gasto.

Entre las regiones que más han aumentado este uso exclusivo en hospitales están Madrid, Valencia, Andalucía Castilla-La Mancha y Castilla y León (ver CF del 8-II-2010 y del 15-II-2010).Como prueba de esa capacidad de encabezar iniciativas políticas, Trinidad Jiménez recuerda el papel del Ministerio al frente de la pandemia de la gripe A: "Hemos podido gestionar esa crisis con liderazgo, con cohesión y con el mayor consenso que se ha conocido en el Consejo Interterritorial".

UNA CITA INMINENTE
Ante el Pleno del Consejo Interterritorial previsto para esta semana, la ministra de Sanidad y Política Social explica que ese liderazgo se verá reflejado en un "proceso de diálogo con las comunidades autónomas en el marco del Pacto por la Sanidad que refuercen la calidad, la equidad y la cohesión del SNS".

No adelanta sin embargo ninguna de las propuestas que, de cara a esta reunión, partirán desde el Ministerio y asegura no tener "ninguna propuesta formal" por parte de Castilla-La Mancha de la proposición lanzada por Fernando Lamata, consejero de Sanidad de esta región, de crear un órgano de decisiones vinculantes que se dedicará íntegramente a la financiación de la Sanidad (ver CF de la semana pasada).

El propio consejero castellano-machego señaló a este periódico que presentará esta propuesta ante el Consejo Interterritorial y la ministra afirma, pese a negar conocerla, "que será en el marco del Consejo Interterritorial donde se estudiarán todas las que lleguen de cara a conseguir el mayor consenso posible".Fuera del ámbito económico, la responsable de Sanidad también se compromete a favorecer y "prestar todo el apoyo y el respaldo" a aquellas propuestas que, "surgiendo del acuerdo profesional" y el diálogo, fomente el trabajo en equipo y la creación de equipos multidisciplinares .

No pone plazos a "los retoques" de la directiva transfronteriza

"Trataremos de mejorar el texto bloqueado, ya que pensamos que requiere algunos retoques que garanticen calidad a los pacientes y ofrezcan garantías a los ciudadanos. No nos ponemos plazos, pero trataremos de conseguir acuerdos que satisfagan los intereses de los pacientes".

Así explica Trinidad Jiménez, ministra de Sanidad, las intenciones de su departamento con respecto a la directiva sanitaria de servicios transfronterizos cuyo texto normativo fue bloqueado el pasado diciembre por España junto a otros seis Estados miembro -Polonia, Grecia, Rumanía, Portugal, Eslovaquia y Lituania (ver CF del 7-XII-2009)-.

En dicha ocasión, en un encuentro de ministros europeos, Jiménez defendió ante sus homólogos que la medida conllevaría un excesivo coste adicional para el SNS -cifrado en unos 2.000 millones anuales-, a la vez que no garantiza una óptima calidad de la atención en todos los países.

Ahora, y señalando que la presidencia española de la UE ayudará a potenciar los intereses del ciudadano, asegura: "Nuestro objetivo es que el ciudadano, cuando elija un servicio fuera de su país de origen, lo haga con el apoyo de un profesional (su médico) y con el respaldo de su sistema para dar garantías y seguridad".Con respecto al texto anterior de la directiva, Jiménez ya ha recordado en más de una ocasión cómo perjudicaría a España, si se aprobara tal y como está, por su estímulo al turismo sanitario.


Fuente: CORREO FARMACÉUTICO

12/03/2010 GMT 1

Patentes para o contra la salud

collectiu @ 10:06

Escrito por Pere Estupinya 10 Mar 2010

Imagina que vas al médico y le dices:

“Mira, que mi madre y mi abuela sufrieron cáncer de mama, y una amiga me ha dicho que debería mirar si tengo mutados los genes BRCA1 y BRCA 2, que se ve están relacionados con éste y otros cánceres... ¿Es eso cierto?”

Doctor: “sí, sí, sería muy conveniente hacerte las pruebas… pero el test cuesta 3500 dólares”

Tu: “¿tanto? Por qué es tan caro?”

Doctor: “Porque estos genes están patentados desde 1995, y los análisis sólo puede hacerlos una compañía al precio que ellos dictan.”

Esto ocurre en EEUU. La compañía se llama Myriad Genetics, fue fundada por los investigadores de la Universidad de Utah que descubrieron las mutaciones BRCA 1 y 2 en 1993, y en estos momentos se enfrenta a una demanda judicial impulsada por dos organizaciones de lucha por los derechos civiles: ACLU, y la Public Patent Foundation (PUBPAT). Los abogados de ambas organizaciones argumentan que los genes humanos no son algo que pueda ser patentado, y si se hizo en su momento fue porque la legislación todavía no estaba desarrollada. Pero esto debe ser rectificado de inmediato por el bien de la población.

 

La demanda fue presentada “en nombre de investigadores, consejeros genéticos, pacientes, grupos de soporte al cáncer de mama, y asociaciones científicas representando a 150.000 genetistas, médicos y profesionales de la salud”. Si el juez les da la razón, puede sentar un importante precedente que afectaría a las miles de patentes genéticas aprobadas por la U.S. Patent and Trademark Office (PTO), y que dan derecho a sus titulares a impedir que alguien investigue o haga tests con “su” gen específico.

¿Qué os sugiere esta situación? Antes de responder en términos de protección de propiedad intelectual, tngamos en cuenta que no estamos hablando de un videojuego o una obra musical, sino de hacer negocio con una información que puede salvar vidas. ¿Deberían limitarse los derechos de aquellas compañías que han invertido capital privado para encontrar genes asociados a enfermedades?

Sé lo que estáis pensando: En otros lugares del mundo hay problemas de acceso a medicamentos básicos muchísimo más dramáticos que éste. Pues vayamos a ellos. Alejémonos del caprichoso mundo desarrollado y adentrémonos en el espinoso asunto de las patentes en la industria farmacéutica.

Inconvenientes de las Patentes Farmacéuticas

Éste es el territorio de Judit Rius, abogada de la organización no gubernamental Knowledge Ecology International (KEI) y profesora adjunta en la Facultad de Derecho de la Georgetown University.

Quedamos para que me explicara las 3 semanas que pasó como voluntaria en hospitales de Santo Domingo ayudando en el drama de Haití, pero terminamos hablando del tema que es experta y por el que ha viajado por medio mundo: buscar alternativas al sistema de patentes que compensen a la industria farmacéutica, pero resulten más justas con la sociedad.

Se trata de promover la innovación médica en áreas de salud prioritarias y garantizar el acceso a los más necesitados. Y para ello, la propiedad intelectual y los derechos exclusivos deben dejar de ser el único mecanismo que incentiva a una empresa a invertir en investigación.

¿Cuál es el problema fundamental que pervierte la innovación en el desarrollo de nuevos medicamentos? Uno tan claro como éste: El coste de la investigación se recupera con el precio final en las ventas.

Te puede parecer obvio que así sea, pero olvídate del músico que gana su jornal vendiendo CDs. La responsabilidad social de la industria farmacéutica es diferente. Y la manera en que está organizado el sistema de patentes actual conlleva una serie de consecuencias negativas:

a) Enfermedades olvidadas: No hay incentivos económicos suficientes para investigar en enfermedades que afectan desproporcionadamente a países en desarrollo sin capacidad de pagar precios altos por los medicamentos. Ejemplos: herramientas de diagnostico para la tuberculosis, o tratamientos para la enfermedad del chagas.

 

b) Las farmacéuticas gastan mucho más dinero en marketing y promoción que en I+D. En EEUU, hasta el doble según este estudio reciente.

 

c) Existe mayor interés económico en retocar fórmulas y patentar productos secundarios sin mejora terapéutica importante, en lugar de fármacos que afectan a pocos individuos, o a países pobres, y que requieran altos costes de innovación.

d) Muchos medicamentos se comercializan a precios demasiado altos para ser asequibles a pacientes y gobiernos, incluso del primer mundo.

e) Enfermos de Sida en países en desarrollo no pueden acceder a medicamentos más efectivos de segunda y tercera generación porque las patentes bloquean la producción de genéricos.

En fin, si otorgamos derechos exclusivos a las compañías farmacéuticas para recuperar los costes de la innovación, su comportamiento en el mercado tiende a ser monopolista, imponiendo barreras a la competencia para retardar la entrada de productos genéricos en el mercado. En Europa, la Comisión Europea se ha percatado del problema y está investigando el funcionamiento del sector farmacéutico con el objetivo de “averiguar por qué las farmacéuticas no fabrican medicamentos innovadores y por qué no aparecen genéricos alternativos más baratos".

 

No perdamos la perspectiva: Los beneficios que la farmacología moderna ha aportado a las sociedades desarrolladas son inconmensurables. No albergamos duda alguna sobre ello. El reto actual es que ocurra lo mismo en los países en desarrollo.

Pero para conseguirlo, no puede ser gestionada como cualquier otra actividad económica cuyo objetivo es maximizar beneficios, ni regirse sólo por leyes proteccionistas de incentivo a la innovación. Debe contemplar otros valores.

Tampoco somos ingenuos. El sector privado es de lejos más eficiente que el público. Y si no hay beneficios a la vista, tampoco hay investigación previa. Los incentivos económicos son imprescindibles. La cuestión es: ¿de dónde vienen? Si proceden sólo del precio de ventas, la misión de “garantizar el acceso e innovar en medicamentos para quienes más lo necesitan” se pervierte a favor del “para quienes más puedan pagarlo”.

Myriad Genetics debe ser compensada por su contribución al hallazgo de los genes BRCA1 y BRCA 2. Pero sin pasarse, y no necesariamente otorgándole un monopolio.

El punto clave según Judit Rius y muchos otros especialistas es contundente: desvincular los costos de la innovación al precio final de mercado. Y para ello, debe haber una alternativa al sistema de patentes como mecanismo para promover la innovación.

Atención: no estamos hablando de eliminar las patentes por completo. Las farmacéuticas pueden continuar patentando crecepelos o sobrecitos contra los síntomas del resfriado y hacer su negocio, faltaría más. Pero en asuntos importantes de salud pública a escala global, se necesita otro modelo.

Premios en lugar de Patentes

Hay varios modelos en discusión. El concreto en que trabaja Judit con el think tank Knowledge Ecology Internacional es el de Premios en lugar de Patentes.

La idea es sustituir el monopolio de las patentes por un sistema de premios o recompensa a la i+D que, sin perjudicar la economía de las farmacéuticas, dirija la investigación hacia donde más se necesite y cambie la distribución de presupuestos entre marketing/investigación. Por ejemplo: crear fondos dirigidos a innovar en una problemática concreta y premiar a la industria que lo consiga. Luego el conocimiento se hace público, varias empresas producen genéricos, y los precios bajan. Nadie dice que sea fácil, pero lo que sí está claro es que el sistema actual de protección basado en patentes no incita a este fin. Debe ser revisado.

Es un cambio de paradigma importante en un país como EEUU donde la salud es vista como una oportunidad de negocio y el precio de los fármacos es pagado por los que tienen la mala suerte de necesitarlos. A escala global ocurre algo parecido. En definitiva, se trata de repartir la suerte si realmente creemos que eso es lo más ético.




Fuente: El País

09/03/2010 GMT 1

TREINTA MILLONES DE ESTADOUNIDENSES DIAGNOSTICADOS CON DEPRESIÓN

collectiu @ 00:02

Juan Pundik, el presidente de la Plataforma Internacional Contra la Medicalización en la Infancia nos ha mandado este artículo sobre la depresión, la melancolía, la tristeza y los fármacos.

Bilis Negra

La depresión, mal de una época en la que nadie quiere sentirse responsable de nada y el dolor no se tolera (aunque se inflige a otros)

MANUEL RODRÍGUEZ RIVERO 03/03/2010

 Si usted sufre con o sin motivo (aparente), si no es feliz, si se siente frustrado o malquerido o culpable por algo que hizo o dijo (o que cree que pudo haber dicho o hecho), o porque la vida es injusta y no ha conseguido lo que de ella esperaba, si le entristece la pérdida o la traición de un ser querido, si experimenta cualquiera de esas sensaciones (o de otras semejantes), entonces es que está usted enfermo y precisa cura. Pero, tranquilícese: la farmacia está siempre ahí para ayudarle. Al fin y al cabo, su felicidad puede depender de un sencillo ajuste neuroquímico.

Treinta millones de estadounidenses a los que se les ha diagnosticado depresión en cualquiera de sus grados se gastan cada año más 10.000 millones de dólares en antidepresivos y ansiolíticos. La antigua bilis negra de los clásicos, la acedía medieval, la abstracta durero-melancoliaMelancolía a la que Durero puso rostro y decorado en inolvidable grabado, el spleen de caballeros y damas posrománticos, se ha transformado ahora en depresión, auténtico Weltschmerz -mal del mundo- de una época en la que nadie quiere sentirse responsable de nada, en la que el dolor no se tolera (aunque se inflige a otros) y el deseo y la pasión pueden ser interpretados como síntoma de insania.

Desde hace poco más de medio siglo, cuando su nombre comenzó a pronunciarse en las consultas de los médicos de cabecera, la depresión se ha convertido en un útil comodín ideológico. La medicalización de la tristeza -o de la felicidad, según el énfasis que se ponga- ha llegado a ser una de las más sustanciosas fuentes de beneficios de las empresas farmacéuticas. Manufacturing depression, un libro de Gary Greenberg (Simon & Schuster, en EE UU, y Bloomsbury, en Reino Unido), analiza la apabullante patologización de la depresión que ha tenido lugar en Occidente en el último medio siglo. Las medicinas puestas en circulación para combatirla han sido tan diversas -y contradictorias- como las anfetaminas de los años cuarenta y cincuenta, los ansiolíticos de los sesenta, los derivados de las benzodiacepinas de los setenta y ochenta (¿quién, con más de 40 años, no conoce el Valium?), o el hasta hace poco "definitivo" Prozac, cuya campaña de promoción ("la depresión no es sentirse bajo, es una enfermedad real con causas reales", decía uno de sus eslóganes) le costó a la firma Lilly 22 millones de dólares en los primeros meses de su comercialización (con tanto éxito que las revistas Time y Newsweek dedicaron sendas cubiertas al fármaco).

Bernard Marx y Lenina Crowne, igual que todos los demás ciudadanos de Un mundo feliz consumen habitualmente soma, una droga -"con todas las ventajas del cristianismo y del alcohol y ninguno de sus defectos"-, para mantener el buen ánimo. También para ellos la felicidad es un asunto de química: un gramo a tiempo y se puede afrontar lo que sea (incluso un fin de semana). Greenberg no critica en su polémico libro que se les administre antidepresivos a quienes los necesitan: no es lo mismo la terrible enfermedad tan magistralmente descrita por William Styron en su libro Esa visible oscuridad (La otra orilla) que el malestar -mezcla de aburrimiento y frustración personal-, que conduce a Emma Bovary al suicidio, o que la náusea metafísica y sartreana de Antoine Roquentin. En una época en la que arrecia la ofensiva contra las terapias de la palabra (y especialmente contra el psicoanálisis), Greenberg las reivindica (y no sólo la "profesional") como alternativa al muy rentable imperialismo de la farmacopea. Dejando claro también, frente a la mitificación ideológica de la "felicidad" como pretendido "estado natural" de los seres humanos, que el sufrimiento forma parte de la vida y es factor fundamental de crecimiento y transformación personal.


Fuente: El País

23/02/2010 GMT 1

Médicos, industria farmacéutica y sociedades científicas

collectiu @ 13:37

Vicente BaosEn el presente artículo de opinión, el Dr. Vicente Baos nos habla de la relación entre los tres agentes y de la necesidad de transparencia, definición de objetivos y límites explícitos que deben corresponder a cada uno de ellos

Madrid, 22 de febrero 2010 (medicosypacientes.com)

Artículo de opinión realizado por el Dr. Vicente Baos, médico de Familia y coordinador del Grupo de Utilización de Fármacos de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC), para “Médicos y Pacientes”.

Médicos, industria farmacéutica y sociedades científicas

A lo largo de la vida profesional de cualquier médico, la relación, de una forma u otra, con la industria farmacéutica capsulas(IF) habrá sido un factor importante en la definición de su modo y estilo de trabajo. Desde el inicio de su vida laboral, independientemente de su área de especialización, los representantes de la IF habrán contactado de múltiples formas con dicho médico. Publicidad escrita o electrónica, patrocinio de actividades de formación, actividades lúdico-educativas, presencia muy visible en congresos médicos, relaciones personalizadas con delegados de ventas, información de una sociedad científica patrocinada por la IF, etc. La multitud de vías de relación desarrolladas por los expertos de la mercadotecnia farmacéutica marcan sobremanera la relación entre el conocimiento científico generado por la IF y su aplicación en la terapéutica de los pacientes.

elrotosobornoEn el mundo desarrollado en el que vivimos, a partir del aumento del conocimiento en las Ciencias de la Salud y la industrialización a gran escala de la producción de los medicamentos, el liderazgo de la investigación aplicada ha caído en manos de la industria farmacéutica (IF). Las instituciones públicas, salvo escasas excepciones de grandes países, tiene un impacto mínimo en la investigación de fármacos. Los medicamentos que usamos a diario han sido creados bajo la premisa de una investigación rentable y sobre enfermedades y problemas clínicos que conlleven unos resultados a corto plazo. La necesidad de obtener beneficios en el periodo de duración de la patente del producto provoca, en muchos casos, una aprobación y financiación por parte de las autoridades competentes basada en datos muy limitados sobre eficacia y seguridad, y casi siempre, sin un análisis comparativo con otras alternativas.

En el momento actual, las organizaciones que poseen la capacidad de definir las prioridades en investigación médica son los grandes fabricantes mundiales de medicamentos que, ante la dificultad de encontrar fármacos novedosos, vuelven una y otra vez sobre los problemas de salud más frecuentes (hipertensión arterial, diabetes, dislipemia, depresión…) con una oferta terapéutica repetitiva y sobresaturada, en muchos casos con medicamentos que no aportan nuevo valor sobre lo ya existente.

losinventoresdeenfermedadesDisponer de un arsenal de medicamentos desarrollados de forma científica ha aportado grandes ventajas a la solución y alivio de muchas enfermedades, pero también ha creado una gran presión sobre los actores del mundo sanitario. Presiones sobre las instituciones oficiales que evalúan y aprueban los medicamentos, presiones sobre los médicos que prescriben fármacos (para que prescriban más, para que prescriban una molécula y no otra…) presiones sobre la población para que tenga la “necesidad” de tratarse o protegerse de enfermedades o problemas de la vida diaria. El consumo de fármacos es algo cotidiano en el mundo desarrollado, y no siempre está justificado y equilibrado.

Las sociedades científicas de las distintas especialidades médicas juegan un papel fundamental en la homogeneización de la actividad de los médicos. La defensa de los intereses profesionales, la definición, profundización y el desarrollo de las habilidades y conocimientos que definen una profesión médica son las tareas que realizan, y con ello, benefician a la sociedad en general. Las sociedades científicas pueden considerarse los interlocutores naturales de las distintas instituciones y compañías que desean relacionarse con un colectivo. Por ello, la industria farmacéutica se ha acercado con interés a las distintas sociedades para establecer puentes de comunicación, colaboración y desarrollo de distintos proyectos.

Las actividades de formación patrocinadas, visitador médico sobornola subvención para la realización de congresos mediante el pago de la inscripción a los asistentes o vía puestos publicitarios, el desarrollo de actividades de investigación, publicaciones patrocinadas, etc., constituyen las vías habituales de colaboración. Ciertamente, no todas las sociedades científicas se comportan de la misma manera. Algunas sociedades científicas patrocinan con su logotipo y nombre actividades puramente comerciales en el ámbito alimentario o firmado consensos sobre temas que provocan importantes controversias con otras sociedades científicas.

El gran dilema de las sociedades científicas radica en obtener la financiación necesaria para desarrollar actividades que le hagan tener presencia social y pública, y a la vez dar servicios al socio para mejorar su formación en habilidades y conocimientos. El gran actor económico del mundo sanitario es la IF, no es posible vivir ignorándolo, pero la transparencia, la definición de objetivos y los límites explícitos de cada campo son necesarios para que las sociedades científicas no pierdan el objetivo fundamental: servir a sus asociados en beneficio de la sociedad.

Vicente Baos Vicente
Médico de Familia
Coordinador del Grupo de Utilización de Fármacos de semFYC


Fuente: médicos y pacientes

13/02/2010 GMT 1

Sigue la investigación de la pandemia gripal en el Consejo de Europa

collectiu @ 06:53

Gripe A : ¿Una ganga para los laboratorios ?

La comisión de salud del Consejo de Europa comenzó recientemente sus audiencias sobre la realidad de la pandemia. Malestar y sospechas en torno a una psicosis bien organizada.

labo-24254¿La gripe A no fue nada más que una « falsa pandemia » ? ¿Y la psicosis que se creó tenía como objetivo esencial engordar a los laboratorios farmacéuticos que han podido utilizar la influencia que ejercen sobre la OMS y los gobiernos de las grandes potencias para poner a todo el planeta en alerta ? A estas preguntas intentará responder la investigación que ha puesto en marcha el Consejo de Europa, con el impulso del diputado alemán Wolfgang Wodarg, cuyo demoledor informe revelamos en la edición del 7 de enero. ( Ver la traducción en castellano aquí)

LA OMS A LA DEFENSIVA

Todo lo que podemos decir es que las cosas han comenzado con fuerza en Estrasburgo. Los miembros de la comisión de salud del organismo que representa a 47 países europeos decidieron investigar al número dos de la OMS, Keiji Fukuda, y a uno de los altos representantes de la industria europea de vacunación, Luc Hessel (antiguo dirigente del grupo francés Sanofi). Ambos intentaron justificar las disposiciones adoptadas ; Fukuda afirmó, sin pelos en la lengua, que la « pandemia gripal » era indiscutible y justificó todas las decisiones tomadas en las altas instancias. Abrumado a preguntas por los parlamentarios europeos, rápidamente se puso a la defensiva. También fue incapaz de dar respuestas realmente satisfactorias cuando se le preguntó si había habido o no « atenuación » de la definición que llevó a la proclamación de una pandemia. Usando una palabrería a prueba de todo, se refugió tras las « disposiciones reglamentarias adoptadas por los expertos enviados por los países miembros de la OMS. » Y a la pregunta que se deriva de la primera (¿no están esta instancia y cierto número de estados bajo la influencia de los poderosos grupos farmacéuticos ?), se limitó a repetir hasta la saciedad que la OMS « se tomaba demasiado en serio los conflictos de intereses » y establecía por lo tanto « normas estrictas exigiendo a sus expertos que dejen claros sus compromisos » en el sector privado. Antes de reconocer, un poco después, atrincherándose en sus posiciones : « Hay que diferenciar la vida pública de la vida privada. Y eso no siempre es fácil… » « Nosotros también tenemos nuestros códigos », dijo Luc Hessel, sin indicar lo que entendía exactamente por eso.

HAY QUE ACLARAR LA SITUACIÓN

Así pues, hará falta mucho más para disuadir a la gran mayoría de los presentes en esta audiencia de la necesidad de una investigación en profundidad que aclare realmente la situación. « Se trata de impulsar una reorganización, una democratización de la OMS, para darle la credibilidad que necesita », señalaron varios participantes. Idea que comparte Ulrich Keil, epidemiologista eminente de la universidad de Munster (Alemania) que ha trabajado igualmente en el seno de la OMS y que, por esta razón, fue invitado también a exponer sus ideas ante los políticos del Consejo de Europa. « Es necesario a cualquier precio no equivocarse en la proclamación de una pandemia, ya que todos los expertos un poco serios sabían, desde el principio, que la enfermedad no era grave. »

« Es una apuesta decisiva », reveló Keil. Pues, sin la total confianza de la opinión pública, la OMS no podrá volver a sus momentos de gloria, que « le permitieron erradicar la viruela o la polio organizando la vacunación de todo el planeta. » La operación gripe A supone una gran malversación de fondos públicos, « los cuales, añadieron varios representantes, faltan para las campañas de prevención » realmente útiles contra la diabetes, el cáncer o el desarrollo de remedios contra las enfermedades tropicales.

Traducido el domingo 7 de febrero de 2010, por Sara De Albornoz

Artículo Original francés : Medicaments-comment-garantir-l-interet-public By Bruno Odent

03/02/2010 GMT 1

La Despesa en Medicaments

collectiu @ 22:28
La despesa en medicaments a través de les receptes de la Seguretat Social és una de les dades més transparents del nostre sistema de salut, en contrast amb la opacitat de la despesa hospitalària.  Això permet un millor control de la despesa ambulatòria de medicaments i del seu creixement. El control d'aquesta partida ha estat sempre un gran repte per tots els governs. La diferència entre els diners pressupostats i la despesa real no sempre és conseqüència d'un consum excessiu de fàrmacs. La aprovació d'un pressupost sanitari que tothom sap que resultarà insuficient és ja un defecte crònic. La manca d'inversions també. Fa una dies Joan Ramón Lladós analitzava en aquest bloc la despesa en medicaments i ens donava la seva visió de L’ANY 2009 VIST PER UN FARMACÈUTIC . A continuació, l'ànalisi de la FADSP.

Evolución del gasto farmacéutico en 2009: Lo que parece un buen dato en realidad no lo es

Martes, 26 de Enero de 2010

gasto farmacéuticoEl gasto farmacéutico por recetas de la Seguridad Social ha crecido en 2009 un 4,47% sobre 2008, este dato si se compara con los años anteriores, y sobre todo con la decada anterior es un dato que parece excelente porque supone un notable desaceleración del crecimiento del gasto farmacéutico. Sin embargo hay que hacer notar algunas cuestiones relevantes:

  1. Sólo se está contabilizando el dato del gasto producido por recetas y no el gasto hospitalario que es globalmente desconocido ( porque las CCAA no lo revelan) pero que según todas las estimaciones se sitúa en cifras superiores al 20% de aumento anual.
  2. El gasto farmacéutico es una parte del gasto sanitario total y su crecimiento debe de ser valorado en relación al crecimiento de éste. En 2009 el presupuesto sanitario de las CCAA se situó en un crecimiento promedio del 2,9% sobre 2008, y lo presupuestado para 2010 se sitúa en -1,13%. Un crecimiento del gasto farmacéutico por encima de los presupuestos sanitarios, como ya ha sucedido en 2009, supone que se está detrayendo fondos para otros campos de la atención sanitaria y que se produce un crecimiento porcentual del peso del gasto farmacéutico sobre el total del gasto sanitario (en el que por cierto España se encuentra a la cabeza de la UE y de la OCDE).

Por lo tanto no se trata de un buen dato, aunque por supuesto siempre podría ser peor. Este es el gran problema para la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud y debe de ser atajado incrementando la utilización de medicamentos genéricos, mejorando el perfil de la prescripción y controlando las actividades de marketing de la industria farmacéutica.


Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Publica

Font: Observatorio Sanitario de Madrid

Veure també: Gasto Farmacéutico en las Comunidades Autónomas

   

01/02/2010 GMT 1

Biotecnología: alimentos y farmácos

collectiu @ 09:24

Este interesante artículo nos lo envía nuestro amigo Fernando Comas, al que seguimos en su blog Pharmacoserias  

Innovación biotecnológica en otros campos: Los alimentos genéticamente modificados y la movilización social. Similitudes y diferencias con la innovación biotecnológica farmacéutica

Tatiana Andia ReyPara explicar la trayectoria de los movimientos sociales anti-transgénicos, el artículo de Schurman y Munro analiza las diferencias entre el activismo británico y el activismo estadounidense. En particular, sugiere una explicación para el hecho de que el primero (británico) haya logrado influenciar las políticas regulatorias referentes a la introducción de OGM en la producción de alimentos y el segundo (estadounidense) haya alcanzado solo un cierto nivel de impacto sobre la opinión pública, pero sin mayor influencia sobre las decisiones gubernamentales al respecto. El movimiento británico data de los años 80s y en un principio, antes de que la tecnología hubiera producido resultados concretos, se concentró en combatirla mediante “contra-experticia”, es decir, identificando desde el punto de vista científico los posibles riesgos para la naturaleza y la salud, y obligando a las agencias regulatorias a adoptar una aproximación precavida y mesurada frente al tema.

Por Tatiana Andia Rey
Consultora de Asuntos Económicos y Propiedad Intelectual
Observatorio del Medicamento - Federación Médica Colombiana

Todos hemos oído hablar alguna vez de los “alimentos genéticamente modificados” o “transgénicos”, así como hemos experimentado, en contraposición, el reciente boom en la oferta de “alimentos orgánicos”. Los transgénicos son alimentos que contienen insumos o que utilizan en su producción tecnología de modificación genética. Dicha tecnología hace parte de lo que se considera más generalmente como innovación biotecnológica y, así como la biotecnología farmacéutica, consiste en introducir cambios en las secuencias de ADN mediante ingeniería genética[1].

Sin embargo, a diferencia de lo que ocurre con la biotecnología farmacéutica, que en general es percibida positivamente como un avance científico que podría llevar a la cura de enfermedades como el cáncer y la artritis, entre otras; la biotecnología agrícola, ha sido identificada como algo negativo y “anti-natural”, y por lo tanto ha sido objeto de fuerte oposición por parte de amplios sectores de la opinión pública.

Desde 1996 los grupos de activistas, especialmente europeos, han jugado un papel activo en la generación de dicha oposición a los organismos genéticamente modificados (en adelante, OGM). En efecto, estos grupos lograron que se introdujeran en Europa regulaciones específicas para esta tecnología, entre las que se incluye una moratoria de 6 años (entre 1998 y 2004) establecida por el Parlamento Europeo para la aprobación de cultivos genéticamente modificados, así como políticas especiales de identificación y trazabilidad para los productos que contuvieran OGM. Además, consiguieron que la mayoría de los grandes supermercados no incluyeran OGM en los productos de sus marcas propias e incluso que se comprometieran a no vender en absoluto alimentos que contuvieran OGM.

Independientemente de si se está de acuerdo o no con la visión de dichos activista europeos sobre los OGM, lo cierto es que en gran medida la trayectoria de la innovación biotecnológica agrícola se vio considerablemente afectada por estas campañas de desprestigio, y dada su relevancia para el caso de la innovación farmacéutica, vale la pena entender cómo se dio este proceso.

Este es precisamente el argumento del libro de Rachel Schurman y William Munro, “Making Biotech History: Industry, Science and Social Activism“ (Construyendo la historia de la biotecnología: industria, ciencia y activismo social) que se publicará el próximo año (2010) y que muestra cómo la controversia en torno a los “transgénicos” transformó la historia de la biotecnología. El libro nos muestra además cómo las dos visiones encontradas con respecto a los OGM representan, en últimas, dos formas distintas de ver el mundo, una en la que prima el discurso de la audacia innovadora y la confianza en la tecnología, y otra en la que prima el discurso de la conservación, la humildad frente a la naturaleza, el conocimiento de los intereses económicos detrás de los esfuerzos innovadores y la consecuente precaución que habría que tener frente a la tecnología.

Para comprender mejor lo sucedido con los movimientos sociales anti-OGM, y para lograr hacer un vínculo entre el campo de la innovación agroindustrial y el de la innovación farmacéutica, reseñaré brevemente el análisis y las conclusiones hechas por los mismos autores en un artículo publicado muy recientemente en el American  Journal of Sociology y titulado “Targeting capital: A cultural economy approach to understanding the efficacy of two anti-genetic engineering movements” (Identificando el capital: una aproximación de economía cultural para entender la eficacia de dos movimientos de anti-ingeniería genética)[2].

El éxito de la movilización social anti-transgénicos

Para explicar la trayectoria de los movimientos sociales anti-transgénicos, el artículo de Schurman y Munro analiza las diferencias entre el activismo británico y el activismo estadounidense. En particular, sugiere una explicación para el hecho de que el primero (británico) haya logrado influenciar las políticas regulatorias referentes a la introducción de OGM en la producción de alimentos y el segundo (estadounidense) haya alcanzado solo un cierto nivel de impacto sobre la opinión pública, pero sin mayor influencia sobre las decisiones gubernamentales al respecto.

El movimiento británico data de los años 80s y en un principio, antes de que la tecnología hubiera producido resultados concretos, se concentró en combatirla mediante “contra-experticia”, es decir, identificando desde el punto de vista científico los posibles riesgos para la naturaleza y la salud, y obligando a las agencias regulatorias a adoptar una aproximación precavida y mesurada frente al tema.

Más aun, a partir de 1996, cuando se comenzaron a introducir los primeros productos con OGM en Europa, el movimiento diversificó su estrategia y comenzó a influir en los potenciales consumidores y en las cadenas de supermercados. Es así como los movimientos anti-OGM británicos y europeos crearon un imaginario de los transgénicos que los identificaba con algo poco natural, desconocido y potencialmente muy riesgoso. Adicionalmente concentraron sus campañas en contra de la transnacional Monsanto[3], e iniciaron otra serie de campañas dirigidas a las grandes cadenas de supermercados y a los consumidores, con el fin de forzarlos a no comercializar ni consumir alimentos que contuvieran OGM.

Entre las herramientas que los activistas usaron para impactar a los consumidores estaba un novedoso manual dirigido a compradores, con el fin de que pudieran fácilmente identificar y evitar comprar los productos que contuvieran OGM. Así mismo, establecieron mecanismos de control mediante encuestas sobre las políticas de los grandes supermercados frente a los alimentos con OGM.

Por el contrario, los grupos activistas estadounidenses, si bien tuvieron una estrategia similar, fueron mucho menos exitosos que los británicos. En efecto, la mayoría de las agencias reguladoras norteamericanas continuó teniendo una aproximación pro-biotecnología (muy similar a la que pudimos ver frente al tema de protección de datos para medicamentos biotecnológicos en la entrega anterior de esta serie), a pesar de las múltiples demandas legales y comunicaciones en contra emitidas por grupos de la sociedad civil.

La explicación para esta diferencia en efectividad entre los dos movimientos sociales, el británico y el estadounidense, está en los distintos niveles de receptividad de los consumidores, de los supermercados, de los agricultores y de las agencias regulatorias, en los dos países. En particular, los autores sugieren, por ejemplo,  que la cultura económica de los supermercados británicos era más vulnerable a la presión de los activistas ya que el ambiente era fuertemente competitivo, por lo que un pequeño incremento o una pequeña disminución en la cantidad de consumidores eran cruciales para cada compañía. Así mismo, la cultura de los consumidores británicos, si bien no era tan susceptible a cambios en la calidad (como la de los franceses, por ejemplo), si era bastante susceptible al discurso de los riesgos para la salud que podían producir los alimentos genéticamente modificados.

Por el contrario, en EE.UU. había pocas compañías comercializadoras (grandes superficies) aunque diseminadas por todo el país y tenía un poder concentrado ya desde los años 90, por lo que eran mucho menos vulnerables a las amenazas de boycotts o sabotajes por parte de los consumidores. Así mismo, los consumidores tradicionalmente confiaban en la información provista por las compañías, confiaban en las agencias regulatorias y confiaban en las corporaciones, lo que tampoco facilitó la tarea de los activistas que intentaban impactar  las conciencias de los compradores.

Por otra parte, en lo referente a la producción, los agricultores británicos no tenían una relación estrecha con las compañías de biotecnología y no producían extensivamente maíz ni soya (dos de los productos con mayor desarrollo en OGM), lo que también facilitó la influencia de los movimientos sociales. En cambio, los agroindustriales estadounidenses tenían y tienen aun hoy una relación muy cercana con las compañías de semillas e insumos biotecnológicos, en la medida en que esta industria se ha encargado de ofrecerles a los agricultores beneficios económicos significativos. Por esta razón, los grupos de activistas tampoco pudieron influir efectivamente en los agricultores.

Similitudes y diferencias entre la biotecnología agrícola y la farmacéutica

El paralelo entre el caso de la tecnología de OGM y lo que ha sucedido y podría suceder con la innovación biotecnológica en el sector farmacéutico, hace relevante identificar puntos de convergencia y divergencia entre el sector de los alimentos y el de los medicamentos:

La principal similitud que existe sin duda entre los dos sectores, el agrícola y el farmacéutico, en lo referente a biotecnología, es el impacto que ambas industrias tienen en la vida de los seres humanos. Ambas industrias impactan directamente dos medios de la  “vida buena”, la alimentación y la salud, por lo que sin duda son absolutamente prioritarias.

La segunda gran similitud entre los dos sectores y su incursión en la biotecnología es precisamente la complejidad y sofisticación técnica de las innovaciones a las que nos enfrentamos. El efecto más evidente de dicha sofisticación técnica es las dificultades que enfrentan los movimientos de la sociedad civil para producir y diseminar información de forma accesible para todos los públicos. En este sentido, la experiencia de la movilización social en torno a los alimentos genéticamente modificados podría ser un buen ejemplo a seguir en la medida en que lograron combinar estrategias de “contra-experticia” a la vez que fueron capaces de producir materiales asequibles para la mayoría de la población.

En cuanto a las diferencias, la más sobresaliente es que si bien en el caso de los alimentos con OGM existía la posibilidad de privarse de los mismos como una medida de precaución frente a los riesgos que implicaban, lo mismo no se puede decir de los medicamentos biotecnológicos, que muchas veces se constituyen en aquello que separa la vida de la muerte.

Es precisamente por esto que el movimiento social global sobre “transgénicos” era un movimiento que avocaba, en un principio, por la eliminación de los mismos; mientras que el movimiento global frente a los medicamentos de alta tecnología es un movimiento por el acceso universal a los mismos. Sin embargo, al final y después de que los europeos recientemente cedieran la moratoria a la introducción de OGM, ambos movimientos confluyen en el llamado a la regulación de eta nueva tecnología con el fin de minimizar los efectos adversos sobre la población.

La segunda diferencia fundamental está en los miembros y la longitud de la cadena global de producción y comercialización de ambos tipos de bienes (alimentos y medicamentos), así como del rol que juegan los consumidores en uno y otro sector. A continuación desarrollaré más este tema:

La cadena global farmacéutica y su importancia para la movilización social

Uno de los aspectos que resulta más interesante del artículo de Schurman y Munro reseñado arriba es la integración que los autores hacen entre la literatura de movimientos sociales y la de cadenas globales de mercancías (global commodity chains) para mostrar que el éxito o fracaso de un determinado movimiento social depende, no sólo de su entorno político, sino también de a qué integrantes de la cadena de comercialización decida impactar.

Así, el movimiento británico ejerció influencia en varios de los eslabones de la cadena (agricultores, supermercados, consumidores), e identificó las debilidades que cada eslabón tenía. El movimiento estadounidense, por su parte, si bien intentó impactar los mismos eslabones de la cadena, encontró más fortalezas que debilidades en cada uno de los lazos, por lo que fue mucho menos efectivo.

Una de las nociones más interesantes de la teoría de las cadenas globales de mercancías es que implica que entre más larga sea la cadena, hay más puntos en donde puede ser interrumpida, y por lo tanto hay más oportunidades de impacto para los movimientos sociales. 

Siguiendo esta interpretación y considerando la importancia que tiene para los movimientos sociales el comprender la estructura de las cadenas globales de las mercancías, vale la pena analizar la cadena global farmacéutica. Al hacer una revisión rápida y superficial de dicha cadena, además de encontrar industriales, distribuidores, y grandes proveedores públicos y privados, nos encontramos con un actor prácticamente exclusivo[4] de la cadena global farmacéutica: se trata de un intermediario adicional que selecciona el producto pero no lo consume ni paga por él; se trata de “el médico”.

El eslabón vital en la cadena global farmacéutica: el médico

El médico es un actor fundamental de la cadena global farmacéutica en la medida en que, a diferencia de lo que sucede con los alimentos, en el campo farmacéutico no es el consumidor sino el médico quién toma las decisiones de consumo en representación de su paciente. El médico por lo tanto, es el actor que debería contar con la mejor información disponible para juzgar la calidad, seguridad, y costo-beneficio de las alternativas terapéuticas.

Sin embargo, el actor privilegiado que es el médico ha sido tradicionalmente visto como un intermediario más en la cadena, que ha sido manipulado por quienes tienen fuertes intereses financieros en la comercialización de uno u otro medicamento. Sin embargo, desde la óptica de la longitud de la cadena global farmacéutica el médico puede también ser visto como una oportunidad, un eslabón especial de la cadena sobre el que se podría ejercer una influencia positiva.

Si bien las relaciones entre el médico y la industria farmacéutica han sido tradicionalmente muy criticadas, y si bien muchas veces se ha considerado al médico como un actor cooptado y sobornado por la industria, lo cierto es que esa es una visión cada vez menos acertada. La relación entre el médico y la industria se hace cada día más borrosa, con la excepción de una minoría de médicos líderes que toman importantes decisiones de compra para administradores y proveedores de salud, o que trabajan en sectores primordialmente privados, y que por lo tanto siguen siendo atractivos para los esfuerzos mercadotécnicos de la industria farmacéutica.

Por el contrario, la mayoría de médicos hoy se encuentra en situaciones dramáticas de desprotección y destitución, al estar atrapados entre las necesidades de sus pacientes y el afán de beneficio económico y contención de costos de las aseguradoras y proveedoras de salud para quienes trabajan. Ese debilitamiento de la posición de poder del médico, si bien hace que pierda atractivo para la industria, sin duda representa una oportunidad para hacer de este importante eslabón un actor mucho más empoderado, que posea toda la información necesaria y pueda ponderar los beneficios para su paciente, a la vez que valora los incentivos económicos que determinados actores pueden tener para presionar ciertas decisiones de prescripción.

Es con los médicos no cooptados por la industria con quienes debe hacerse “contra-experticia”, identificando desde el punto de vista científico aquello que realmente constituye un avance terapéutico, de aquello que es simple apología con fines comerciales. Es con rigor científico que deben valorarse los posibles beneficios de estos tratamientos frente a los riesgos que implican sus efectos secundarios para los pacientes y sus costos excesivamente elevados para la viabilidad financiera de los sistemas de salud.

En este contexto, solo si se consigue concientizar a los médicos de la ponderación que debe existir entre los beneficios reales de los avances biotecnológicos frente a los riesgos que implican para los pacientes en lo clínico y para los sistemas de salud en lo económico (como el caso colombiano, que está a punto del colapso financiero por los sobrecostos de estos productos), podremos completar los esfuerzos de defensa de la salud pública que ya se están llevando a cabo en áreas tan importantes como la protección de propiedad intelectual o la vigilancia farmacológica.

En últimas, es el médico no cooptado el único eslabón de la cadena que cuenta con una autoridad moral basada en un código de ética, y con una autoridad científica al tener los elementos para entender la complejidad farmacológica. Los médicos no cooptados tienen que adoptar con responsabilidad su lugar protagónico en la cadena global farmacéutica, es a ellos a quienes les corresponde jugar el rol que jugaron los consumidores informados en el caso de los alimentos con OGM. 

En conclusión, es vital hacer disponible un sistema de información independiente, de alto nivel científico, para los médicos no cooptados, que brinde elementos objetivos para hacer contrapeso a la información provista por la industria. Es precisamente la identificación de esta necesidad lo que justifica el esfuerzo de la Federación Médica Colombiana, del Observatorio del Medicamento y de este Boletín.



[1] Es decir, la manipulación misma de los genes de un determinado organismo.
[2] El artículo se puede consultar (aunque con costo) en: http://www.journals.uchicago.edu/toc/ajs/2009/115/1
[3] Vea la campaña “Millions Against Monsanto” en http://www.organicconsumers.org/monlink.cfm con un video muy interesante titulado “El mundo según Monsanto”.
[4] Digo particularmente exclusivo porque las cadenas globales de insumos médicos y métodos diagnósticos podrían considerarse muy similares a la farmacéutica.


 Fuente: Observatorio del medicamento

Boletín Informática y Salud ISSN 0121-4675 | Res.Min.Gob.0036/91 | Año 19 Nro.52/2009 | Bogotá, 22a28dic/2009

27/01/2010 GMT 1

Gripe A: el bueno el feo y el malo

collectiu @ 00:08

Tras la comparecencia de hoy en la Comisión de Salud del Consejo de Europa, el epidemiólogo y promotor de la moción Dr. Wolfgang Wodarg no ha conseguido que se produzca un debate urgente el jueves en la asamblea del Consejo de Europa sobre "las falsas pandemias". Aunque la mayoría de parlamentarios apoyó celebrar el debate (96 votos a favor y 82 en contra), no se alcanzó la requerida mayoría cualificada de dos tercios, por lo que el debate ha quedado aplazado hasta que concluya la investigación. Varios de los firmantes, como los parlamentarios españoles Fátima Aburto (PSOE) y Agustín Conde (PP), han mostrado su desacuerdo con la dureza de la moción y se desmarcaron de sus acusaciones.

Ver también la entrevista al Dr. Wolfgang Wodarg, la "defensa" de la OMS y las presiones de las farmacéuticas.

El siguiente artículo de Nueva Tribuna recoge los hitos fundamentales de este suceso calificado como "uno de los mayores escándalos médicos del siglo".

"El bueno, el feo y el malo" o las mentiras de la OMS sobre gripe A

gripe ACuando a principios de marzo de 2009 se conocieron los primeros casos de gripe A, los gobiernos de todo el mundo se apresuraron a tomar medidas. En verano, hicieron acopio de vacunas para hacer frente a la pandemia que declaró la OMS. Y las farmacéuticas siguieron siendo uno de los valores más seguros en bolsa, a pesar de la crisis.

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NUEVATRIBUNA.ES - 26.1.2010

A finales de 2009, cinco semanas después de que se hubiera iniciado la campaña de vacunación, el 16 de noviembre, se habían utilizado en España cerca de dos millones dosis de la vacuna contra la gripe A, de los 37 millones de dosis adquiridas. Calculando que al final de la campaña pueda haber tres millones de inmnizados, sobran el 90% de las vacunas que adquirió Sanidad. De hecho, la ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez, acaba de decir que "ya no circula el virus de la gripe A", por lo que el riesgo del contagio puede considerarse extinguido.

España no ha sido el único país que se ha encontrado con esta 'sobredosis' de vacunas. En todo el mundo, los gobiernos se lanzaron a llenar su 'carrito de la compra' para hacer frente a la pandemia, anunciada durante meses por los voceros del Apocalipsis. A principios de enero, Francia decidió pone en venta las que le sobraban, de los 94 millones adquiridos, a través de sus embajadas y a precio de compra. El ministerio de Salud francés pretende recuperar de esta manera algo del dinero invertio para luchar contra la enfermedad infecciosa.

La iniciativa francesa no ha tenido eco, de momento, en otros lugares. El departamento que dirige Trinidad Jiménez dijo en su día que, en el peor de los casos, y de acuerdo con el contrato firmado con las farmacéuticas, devolvería las vacunas para que se vendieran en el canal privado, eso después de ampliar los llamados 'grupos de riesgo' y empezar a vacunar a diestra y siniestra para reducir las existencias. Otras dos alternativas son crear en la UE una "reserva virtual de vacunas" para los países miembros que aún no las tienen o para los países pobres, según el plan del presidente de EE UU, Barack Obama. Y, finalmente, también está dentro de lo posible que parte del stock se guarde pensando en la campaña de 2010. En cualquier caso, el gasto está hecho, 270 millones de euros de un crédito extraordinario en el caso español, y los beneficios han ido a parar a las arcas de la británica GlaxoSmithKline y la suiza Novartis, que han fabricado 400 millones de antivirales gracias a la alarma desatada en todo el mundo por la última mutación de la gripe.

Por este motivo, el Consejo de Europa ha decidido abir una investigación sobre si esa alarma fue innecesaria y, sobre todo y más importante, interesada, promovida por la industria farmacéutica para recaudar una ingente cantidad de millones. La iniciativa ha sido impulsada por el epidemiólogo alemán Wolfgang Wodarg, y pretende cuestionar la actitud alarmista adoptada por las agencias sanitarias internacionales, como la Organización Mundial de la Salud (OMS), que además de provocar el desembolso de cientos de millones de euros podría haber conducido a los ciudadanos a someterse a posibles efectos secundarios nocivos por estar las vacunas insuficientemente verificadas. Es más, el epidemiólogo sospecha que la vacuna podría contener una célula cancerígena.

Wodarg recuerda que con unas cifras muy bajas de personas afectadas, la OMS, con su directora Margaret Chan a la cabeza, declaró el nivel de alarma máximo: "Aún no había ni un millar de enfermos en Europa y ya se hablaba de la epidemia del siglo, cuando en realidad se trata de una gripe de lo más normal, que no provoca ni una décima parte de las muertes ocasionadas por la gripe clásica". El número de víctimas mortales de la gripe A en todo el mundo ascendía el viernes pasado a 14.142 personas, según la OMS.

CRUCE DE ACUSACIONES

El epidemiólogo denuncia que los especialistas de la OMS están asociados de manera "muy estrecha" a la industria farmacéutica, por lo que la organización se ha dejado manipular. A su juicio, un ejemplo sospechoso del comportamiento de la OMS es que inicialmente la organización recomendara a los gobiernos dos inyecciones para que la vacuna fuera efectiva, cuando siempre había sido suficiente con una dosis, y que recomendara usar únicamente las vacunas producidas por unos laboratorios determinados. Frente a estas acusaciones, la OMS emitió el lunes un comunicado en el que aseguraba que "no ha sufrido una influencia impropia por parte de la industria farmacéutica", con el argumento de que sus asesores presentan una declaración con sus intereses económicos y financieros.

"Las políticas de la OMS contra la pandemia de gripe y su respuesta no han sido influenciadas de forma irregular por la industria farmacéutica", recalca la organización en un comunicado donde, no obstante, reconoce "la cooperación global que mantiene con un amplio abanico de socios, entre ellos los del sector privado, para conseguir objetivos de salud pública hoy y en el futuro". Y especifica que "la información clínica, sobre todo la llegada desde México, indicaba que este virus podría incluso causar enfermedades graves y muerte. Al mismo tiempo, estos informes no aclaraban la situación pandémica, pero todos juntos daban un importante aviso para que la OMS y otras autoridades de salud pública estuvieran preparadas".

La OMS justifica la alarma creada porque la gripe A era "muy diferente" de los otras modalidades de gripe en circulación, desencadenando en algunos casos graves formas de neumonías virales. Pero para Wodarg no había grandes novedades, ya que cada año aparece un nuevo virus de tipo gripal. El epidemiólogo alemán, por el contrario, considera sospechoso que la OMS hubiera cambiado en mayo del 2009 su definición de pandemia, lo que hacía más fácil decretar esa alarma que en el pasado.

14.142 MUERTOS Y ¿CUÁNTOS GATOS?

El caso de la gripe A no es el primero en la historia que dispara las alarmas para luego quedar en un contagio mucho menos letal de lo que se había predicho. En 2005, los cálculos que se hacían respecto a la incipiente gripe aviar eran de siete millones de muertos en todo el mundo. George Bush, el entonces presidente de EE UU, lo cifraba en dos millones sólo para su país. "Al final murieron en todo el mundo 272 personas y un gato", señala Gerard Costa, profesor de marketing de Esade y ex directivo de una empresa farmacéutica. Con la gripe A, según diferentes expertos, organizaciones e informes que se van conociendo, ha ocurrido algo similar.

Juan José Rodríguez Sendín, presidente de la Organización Médica Colegial (OMC), explicaba el pasado mes de septiembre que "en esta vida nada ocurre por casualidad. Siempre hay alguien que gana. No sólo la industria, también los medios de comunicación, que dan titulares explosivos e inquietantes, los intereses políticos o que, mientras, no se hable de otra cosa". Marciano Sánchez Bayle, presidente de la Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública, coincidía en estas consideraciones. Y lo cierto es que sólo unas cuantas firmas farmacéuticas fabrican las vacuna y de ellas, la OMS sólo ha recomendado que se adquiriera la de dos. Es lógico que los analistas de bolsa exclamen, cuando se les pregunta por las inversiones con menor riesgo, que "las farmacéuticas son siempre un valor seguro".

La denuncia de Wodarg es muy grave pero el paso del tiempo y la caída en el olvido de la enfermedad y sus consecuencias reales puede contribuir a desactivarla. El epidemiólogo alemán pretendía que, tras la comparecencia de hoy, se produjera un debate urgente el jueves en la asamblea del Consejo de Europa sobre "las falsas pandemias". Aunque la mayoría de parlamentarios apoyó celebrar el debate (96 votos a favor y 82 en contra), no se alcanzó la requerida mayoría cualificada de dos tercios, por lo que el debate ha quedado aplazado hasta que concluya la investigación. La Mesa de la Asamblea Parlamentaria tiene previsto encargar el próximo viernes a la comisión de salud y asuntos sociales la elaboración de un informe sobre cómo se ha gestionado la pandemia.

De haber algo de cierto en todo lo que asegura Wodarg, el papel de la OMS en todo este asunto ha sido algo más que "feo" y su credibilidad puede sufrir una merma muy peligrosa para el futuro. Las farmacéuticas han desempeñado el papel del villano que se aprovecha del miedo de los ciudadanos y de la buena predisposición de sus gobiernos a tomar todas las medidas preventivas a su alcance para protegerles. Como en la película, esta ha sido una función con tres protagonistas: el bueno, el feo y el malo.


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